
La fisura palatina y labial media se produce en el útero materno a las siete semanas de embarazo, cuando los brotes laterales del maxilar superior deben unirse y fusionarse, pero no lo hacen.
¿PORQUE SE PRODUCE?
Nuestro inconsciente individual que maneja el 95% de nuestra vida.
También hay un inconsciente colectivo: una serie de información que se hereda en un colectivo de individuos de determinado lugar, clan o familia.
Hay cosas que dicho colectivo determina: «esto es así y de esta manera». Es una ley, y es una información atemporal.
Es como si «eso» que alguna vez pasó y dolió hace mucho, que trajo sufrimiento o peligro en la familia (una o dos generaciones atrás), fuese lo mismo que «esto», que tiene características similares y la misma carga emocional. Es decir, que «eso» que paso, es lo mismo que «esto» que me esta pasando, por tener características similares con la misma carga emocional.
¿DONDE BUSCAMOS ESTA INFORMACION?
Debemos buscar en el árbol transgeneracional de ambos padres lo que llamaríamos la «mala alianza». Matrimonios desacertados por ejemplo, en donde el clan o las familias estaban en desacuerdo, ya que pertenecían a distintas clases sociales, distintas etnias, distintas religiones o lugares geográficos, alejados uno de otros, etc.
El sentimiento de la madre, cuando se entera de que está embarazada y ya ha tomado una dirección, una elección, es «la vuelta atrás es imposible».
En consecuencia, no hará que se suelden los maxilares, (que se reparan con técnicas quirúrgicas cada vez más exitosas).
Pero el saber que en la familia ya hubo casos de labio leporino, nos permitirá descodificar el conflicto que lo programó y evitar que se vuelva a repetir.
Al tomar conciencia del motivo que lo ha desencadenado, mejorará la relación madre -hijo, y sobre todo, permitirá quitarle la culpa a la madre!

