NUESTRAS SOMBRAS

Como en una película de terror en la que nos persiguen, nos asustan, y nuestro único deseo es correr o escapar para que no nos alcancen; sin darnos cuenta que no es «otro» quien nos persigue.

¿Qué es la sombra?

Es una parte de nuestra personalidad que se encuentra en nuestro inconsciente, y que no queremos reconocerla como propia.

¿Dónde las encontramos?

Son esos aspectos que vemos en el otro y nos molestan, nos irritan, pero en realidad, son nuestras propias partes oscuras, aquello que no queremos que salgan a la luz, que no debemos mostrar porque la sociedad las censura y las rechaza.

La sombra no es algo concreto, la vamos construyendo a lo largo de nuestra vida y también a partir de patrones heredados y transmitidos de generación en generación.

¿Cómo se forma la sombra?

Se va formando con nuestra cultura, creencias, tabúes, etc.; se va alimentando con los juicios, críticas, comparaciones, envidias y mentiras que nosotros hacemos para justificar nuestras actitudes.

Vemos en los demás lo que realmente nos molesta de nosotros mismos. Esto es proyectar la sombra.

La sombra está asociada a una emoción oculta en el inconsciente, que debemos trascenderla, integrarla y aceptarla, y comprender que somos los únicos responsables de lo que estamos viviendo.

¿Cómo puedo reconocer mi sombra?

Son actitudes cotidianas que veo en el otro, opino, pero me irrita, me pone eufórico o me deprime. En ese momento estoy proyectando mi sombra, y no debo reprimirla, sólo tomar consciencia y preguntarme: ¿para qué estoy actuando así?

Esto me ayudará a descubrir esas emociones ocultas tan enquistadas, o simplemente a no sumar una más en mi inconsciente.

¿Para que me sirve descubrir mi sombra?

Descubrir nuestras sombras es hacernos más conscientes y más coherentes con nosotros mismos; para llegar a un equilibrio donde digo lo que quiero decir, pienso lo que quiero pensar y hago lo que quiero hacer.

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